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La adicción sexual es un patrón persistente e intenso o patrones de comportamientos sexuales exteriorizados a pesar de consecuencias cada vez más negativas hacia uno mismo o hacia los demás.
Social: Los adicto se ven perdidos en una fijación por el sexo, la cual resulta en un distanciamiento emocional de las personas que aman. Esto podría resultar en la pérdida de amigos y familiares. Emocional: La ansiedad o la tensión extrema es común en los adictos al sexo quienes viven con el miedo constante de ser descubiertos. La vergüenza y la culpabilidad aumentan, pues el estilo de vida del adicto es a menudo contrario a los valores, las creencias y la espiritualidad. El aburrimiento, la fatiga marcada y la desesperación son inevitables al aumentar la adicción. La consecuencia final puede llegar a ser el suicidio. Física: Algunas de las enfermedades que pueden ocurrir debido a la adicción sexual son lesiones genitales, cáncer cervical, VIH/SIDA, herpes, verrugas genitales y otras enfermedades de transmisión sexual. Los adictos al sexo pueden ponerse en situaciones de peligro potencial, resultando así en heridas físicas o hasta la muerte. Legal: Muchos tipos de adicciones sexuales resultan en una violación de la ley, tal como el acoso sexual, las llamadas telefónicas obscenas, exhibicionismo, voyeurismo, prostitución, violación, incesto, abuso sexual a menores y otras actividades ilegales. La pérdida del status profesional o licencias profesionales pueden ser el resultado de la adicción al sexo. Financiero/Trabajo: El endeudamiento puede presentarse directamente por el costo de prostitutas, de web porno, sexo telefónico y múltiples aventuras amorosas. El endeudamiento puede ocurrir indirectamente por costos legales, costos de divorcio o separación, una disminución de la productividad o de la pérdida del trabajo. Espiritual: Soledad, resentimiento, autocompasión, culpa. Estas consecuencias son progresivas y previsibles. El adicto tiende a minimizar las consecuencias y a culpar a otros por ellas. La familia y los amigos reducen al mínimo las consecuencias creyendo en la promesa del adicto de que el comportamiento cambiará. Cuando el culpar y la minimización paran, la recuperación comienza. Las consecuencias pueden convertirse en los instrumentos para el cambio si son realmente reconocidas y aceptadas en vez de negarlas. Cómo la adicción sexual se asemeja a otras adicciones. • Los cambios de la química del cerebro son similares. ¿Es la recuperación posible? Sí. Miles adictos en recuperación saben que la recuperación es un proceso que trabaja cuando se siguen estos principios. La aceptación de la enfermedad y sus consecuencias. Compromiso a cambiar. ¿Es la recuperación posible para las familias y los amigos? Sí. Ciertamente. Aceptación de la enfermedad y de cómo ellos mismos han sido afectados. Comprometerse a cambiar. La recuperación es posible y la vida tiene un alegre potencial. Con la recuperación la vida no es mas vacía sino llena, no es secreta sino abierta, y no es sola sino amorosa. |




















